Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://deannaewvp360080.activablog.com/39348542/cundinamarca-al-sol-el-edén-privado-de-las-fincas-de-lujo